¿Por qué muchos mayores no quieren un botón de ayuda?

Cuando se le habla a una persona mayor de la posibilidad de que lleve un botón de ayuda, muchos rechazan de plano la idea. Las razones son de lo más variado y puede ser complicado rebatirlas. 

Algunos apuntan a que son dispositivos muy poco atractivos. Tener que ir con el botón colgado del cuello es algo que en cierta forma los señala. Hacen que la gente los vea como personas con algún problema y notan como hay quién utiliza con ellos el tono de voz que usa con los niños o los tratan con condescendencia. Esto hace que se sientan más mayores y menos valorados, por lo que rechazan esa marca que les hace sufrir discriminaciones, aun cuando saben que puede ser muy útil para ellos. 

Esta es la razón por la que algunos mayores no tienen problema en ponerse el botón en casa, pero se niegan a llevarlo por la calle.

Otros no tienen problemas porque la gente vea el botón, pero les resulta incómodo porque tienen una vida activa y al moverse o agacharse este se balancea delante de ellos y les estorba. Además, como suelen realizar diversas actividades, tal vez incluso gimnasia, sienten que el aparato no se adapta a su ritmo de vida. 

En algunos casos, se trata de algo tan simple como que se quitan el botón para dormir, porque les molesta tenerlo en el cuello y se olvidan de ponerlo por la mañana. 

Sin embargo, los dispositivos de este tipo han evolucionado y los botones que se cuelgan del cuello ya no son la única manera de que los mayores estén protegidos y seguros. Los relojes dúrcal hacen esas funciones y muchas más, pero con un formato muchísimo más atractivo para los usuarios.

Se trata de un reloj que a simple vista es un moderno reloj inteligente pero cuyo funcionamiento es similar al de los botones. Nadie va a detectar que se trata de un reloj de ayuda, por lo que no existe el problema de que puedan sentirse discriminados por usarlo. Además, al ir en la muñeca, como cualquier otro reloj, no es molesto aunque se practique deporte o uno se mueva. Y, por supuesto, a la hora de dormir es mucho más cómodo que cualquier objeto que cuelgue del pecho por lo que no hay necesidad de quitarlo ni riesgo de que se olvide ponerlo de nuevo.

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